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En las Sierras Grandes de Córdoba, al reforestar con árboles nativos la más elevada de sus cabeceras de cuenca hídrica -ladera oeste del cerro Champaquí-, cumplimos con la tarea de preservar las nacientes de agua del arroyo Los Molles y la biodiversidad de sus bosques en la zona sur de la Reserva Hídrica Provincial de Achala, contrarrestando así el grave proceso de desertización, la pérdida de suelos y de biodiversidad.

“Ordeñar nubes” es una metáfora de la función -científicamente demostrada- que los bosques de altura realizan en la captación natural de agua, mediante la intercepción de lluvias y neblina que luego es vertida en los arroyos, de vital importancia para los pueblos serranos aledaños. Al reforestar las nacientes con Polylepis australis y Maytenus boaria, reparar cárcavas y proteger los bosques de las vertientes, restauramos también funciones biológicas necesarias para especies animales y vegetales representativas de la bioregión del Chaco Serrano. Buscamos consolidar un modelo de acción y educación ambiental, conformando así un proyecto regional a ser difundido en las zonas de amortiguamiento de las áreas naturales locales.

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Antecedentes
Este proyecto se fue gestando a lo largo de los años y en diferentes fases o etapas:

La primera fase a la que llamamos Fase Experimental - De convergencia de paradigmas dio inicio en el año 2002

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a) 2002 a 2005: se realizaron las primeras actividades experimentales de restauración ecológica y se creó la Asociación de Vecinos de Los Molles; se desarrollaron convenios entre los propietarios de los bosques protegidos y se inició la aplicación del Plan de Uso Público de la Reserva Hídrica Provincial de Achala (siendo terrenos privados bajo normas de protección ambiental); organización y gestión de la red regional "Agua para Traslasierra".

 

b) 2005 a 2007: se comenzó con la protección de la zona norte de la cuenca del Arroyo Los Molles mediante la realización de cercos y pircas en los sitios estratégicos para detener la ganadería y detener los procesos de erosión; se organizaron y dictaron capacitaciones en técnicas de reforestación y conservación a través de voluntariados en otros proyectos de reforestación; se realizó la primera campaña de reforestación en el lado oeste del Cerro Champaquí; se elaboró un convenio entre la Asociación de Vecinos de Los Molles y la Dirección Provincial de Aguas de Córdoba para el manejo participativo de la cuenca del Arroyo Los Molles y restauración de su cabecera.

La segunda fase o Fase Fundacional - Activación por reforestación comenzando en 2007

c) 2007 a 2011: se desarrolló un método científico de producción de los árboles y se realizaron campañas anuales de reforestación-de diciembre a marzo; se dictaron los primeros talleres públicos de restauración ecológica y temas ambientales en la Municipalidad Villa de Las Rosas; se publicó un Manual de Biodiversidad de las Sierras Grandes de Córdoba; se realizaron clausuras de reforestación de las primeras áreas restauradas con ayuda de la Universidad Nacional de Córdoba - Proyecto Puente CyT; se realizaron formaciones en técnicas avanzadas de restauración con el Instituto de Ecotécnicas; se estableció formalmente nuestra Fundación de Actividades Biosféricas, con sede en la ciudad de Buenos Aires y su Centro de Restauración Ecológica y Educación Ambiental en el Paraje de Los Molles - Pedanía de Villa de Las Rosas, Provincia de Córdoba-, en el acceso principal al Cerro Champaquí; se desarrolló un plan de crecimiento exponencial del proyecto en el próximo trienio.

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La tercera fase o Fase Territorial - Procedimientos de restauración que comienza en 2011

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d) 2011-2014: se creó la propia reserva privada a través de campañas de donaciones de amigos, subvenciones y préstamos de la Fundación Treeangle y la Fundación Bertha para comprar el terreno y completar el cercado; se realizaron mejoras y profesionalización de los métodos de restauración; 7.700 árboles plantados; más de 8 km de alambrados realizados; 10 km de senderos restaurados y con señalización; se desarrollaron actividades educativas en la localidad de Villa Las Rosas y en siete escuelas rurales de la zona, coordinadas con la Municipalidad y profesores del CONICET - Universidad Nacional de Córdoba; se realizaron actividades de investigación científica sobre el proceso de "ordeñar las nubes" en nuestra creciente reserva; participamos en todos los congresos y eventos científicos relacionados con nuestro principal árbol restaurador, Polylepis australis; asistimos y participamos en la redacción y aplicación de ordenanzas municipales relacionadas con la conservación de ecosistemas nativos y el desarrollo sostenible.

La cuarta fase o Fase de Sistematización actual. Grados de demostración: desde 2014

e) 2014-2016: más de 16.000 árboles plantados; se desarrollaron sistemas de captación de agua de lluvia; llevamos a cabo las primeras campañas de erradicación de especies exóticas invasoras; campañas de recaudación de fondos y educación con Treeangle Foundation; saneamiento de manantiales de alta montaña; participamos en el desarrollo de un programa de guardambientes honorarios de la sierra con guías baqueanos, jóvenes locales y organizaciones sociales del Valle de Traslasierra en conjunto con Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba, la Agencia Córdoba Turismo y la Municipalidad de Villa de Las Rosas; aumentó la frecuencia y alcance de los talleres en las escuelas rurales cada semana de marzo a noviembre; gran reconocimiento en medios provinciales, regionales e internacionales (publicaciones, videos, artículos científicos, etc.); planificación de la expansión de la reserva para el próximo trienio; primeras pruebas del método de evaluación y seguimiento

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Y la quinta fase o Fase Futura- Sustentabilidad transgeneracional: desde 2016

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f) 2016-2020: aproximadamente 30.000 árboles plantados; se inició el propio proyecto de investigación; lanzamiento del proyecto ChampaTea en abril de 2018 (con el objetivo de la autosostenibilidad a largo plazo del proyecto); se construyeron invernaderos profesionales; mejoras en la logística y herramientas ecuestres; campañas de crowdfunding y desarrollo de recursos; formación de jóvenes estudiantes para que se conviertan en restauradores ecológicos profesionales a nivel local y regional (regionalización del proyecto); ampliación del trabajo de reforestación a través de la participación en Acción Andina por Bosques de Polylepis; ampliación del impacto del proyecto con la participación en la Red de Restauración Ecológica de Argentina - REA y en la Red de Capacitación para la Coordinación en Situaciones de Emergencia y Catástrofes Ambientales

Fundamentación

Desde hace casi 18 años, reforestamos con especies nativas como un modo de conservar las nacientes de agua y preservar los frágiles ecosistemas de montaña. Nuestras acciones se llevan a cabo en la ladera oeste del cerro Champaquí, ubicado en las Sierras Grandes de Córdoba -el cordón montañoso más alto del centro de Argentina. Las Sierras Grandes son de gran importancia porque allí nacen la mayoría de los ríos de la provincia, que proveen de agua a millones de personas; por sus bellezas paisajísticas que atraen a un gran número de turistas y por su clima particular, que favorece el desarrollo de formas de vida muy singulares.

 

En muchas zonas de las Sierras Grandes, los suelos se están perdiendo en forma acelerada. La evidencia de esto es la aparición de extensas áreas - casi un 20% del total de la superficie - de roca expuesta, donde antes había suelo. Sin suelos, entre otras cosas, estamos perdiendo nuestro reservorio natural de agua. Las causas principales de este proceso son la tala de los bosques nativos, el sobrepastoreo, el uso excesivo del fuego para producir el rebrote de los pastos, el pisoteo por el ganado y las personas, y una susceptibilidad propia debida al clima de altura, el tipo de roca y las pendientes.

 

Para revertir esta pérdida y el daño a los suelos, es que proponemos restaurar estos ecosistemas con especies nativas.

Pero...¿Por qué utilizamos especies nativas?

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1. Todas las plantas consumen agua para vivir pero, en promedio, los árboles nativos consumen menos que los árboles exóticos.

 

2. En días con neblina, muy comunes en estas montañas, los árboles colaboran con el aumento del aporte hídrico, ya que actúan como una red de hojas y ramas donde se condensa la neblina. De modo que, los árboles aumentan la cantidad de agua captada por las montañas.

 

3. Los árboles contienen las gotas de lluvia, evitando que estas golpeen con fuerza en el suelo y así lo arrastren pendiente abajo, sus raíces sostienen al suelo disminuyendo el avance de las cárcavas y sus copas disminuyen la velocidad del viento reduciendo la erosión eólica. En síntesis, los árboles reducen la erosión de los suelos.

 

4. Los árboles, su vegetación asociada y suelos en buena condición, filtran el agua que escurre a los ríos y arroyos haciendo más económica su potabilización para el consumo humano. La reforestación reduce nuestra dependencia de la energía necesaria para filtrar el agua en las plantas potabilizadoras y reduce el costo del agua potabilizada.

 

5. Mediante las raíces, hojas y ramas que caen, los árboles nativos proveen materia orgánica a los suelos: fertilizándolos, aumentando su volumen y su capacidad de absorción de agua. La reforestación con nativas ayuda a la formación de nuevos suelos, en contraposición al uso de especies exóticas que muchas veces los empobrecen y los secan

 

6. Los árboles son colectores de carbono: absorben dióxido de carbono de la atmósfera y lo almacenan en sus troncos, ramas y en el suelo de los bosques; la reforestación contribuye por lo tanto a la mitigación del cambio climático.

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“Ordeñando Nubes” es el nombre de nuestro proyecto y es una metáfora de la función ecológica que los bosques de altura realizan en la captación natural de agua, mediante la intercepción de lluvia y neblina, que luego es vertida paulatinamente en los arroyos y ríos tras ser purificada por el suelo de los bosques, proceso esencial para la vida en nuestra región.

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Reforestamos las nacientes de cuencas hídricas con Polylepis australis –tabaquillo, que es la especie arbórea dominante de los bosques de altura en las Sierras Grandes. Es un árbol que crece por encima de los 1500 msnm., de gran belleza y que posee una corteza que forma laminillas de color canela. Los árboles de este género crecen únicamente en las montañas de Sudamérica, están adaptados a las condiciones de vida en las alturas y no prosperan en sitios bajos. En Bolivia, por ejemplo, crecen hasta los 5.200 msnm, formando así, los bosques más altos del mundo. En las Sierras Grandes de Córdoba se encuentran extensos bosques en algunas zonas pero, en la mayor parte del área, los encontramos aislados o en grupos pequeños y generalmente en sitios que están protegidos del fuego y la ganadería.

 

La contribución ecológica de nuestro proyecto es, la restauración de las nacientes de agua más australes de la Reserva Hídrica Provincial Pampa de Achala (ladera oeste del Cerro Champaquí) y la protección de los bosques maduros más elevados de Polylepis australis que todavía existen. Al restaurar las funciones biológicas del bosque de altura, contribuimos con la preservación del recurso hídrico de los pobladores –cooperando indirectamente con la producción agrícola en auge-, y a la vez con la conservación del hábitat de especies típicas de la región como el cóndor andino, el puma, el zorro colorado, el lagarto de Achala y muchos otros animales y vegetales.

 

El valor paisajístico y el legado etnobotánico de los bosques de altura quedarían así también resguardados ante el avance de la frontera agropecuaria Por otro lado, y desde un punto de vista social, nuestro proyecto diagrama, dirige y ejecuta actividades de educación ambiental con el objetivo de capacitar a vecin@s, voluntari@s y jóvenes de la región para que puedan llevar adelante las tareas de: creación de un banco de semillas, producción constante de árboles nativos en viveros comunitarios, organización y gestión de equipos de reforestación, coordinación de tareas de protección ambiental mediante cursos teóricos-prácticos de restauración ecológica y educación ambiental. Y también ha establecido acuerdos socio-ambientales con comunas y municipios de la región a fin de cuidar los ecosistemas serranos y en lo posible replicar el proyecto “Ordeñando Nubes”. Así, al restaurar con árboles nativos y paralelamente llevar adelante programas de educación ambiental, pretendemos restaurar los ecosistemas de altura, colaborar en la conservación de la biodiversidad, contrarrestar la pérdida de suelos y contribuir a la restauración de los vínculos sociales y especialmente de los tejidos socio-ambientales.